Viaje al centro de la historia: el amor
Una mirada cómplice. Un mensaje en visto. Una fotografía guardada en un cajón. Detrás de toda buena historia está el amor. Ya sea propio, no correspondido, filial o romántico, el amor es el hilo conductor de nuestras vidas.
Una mirada cómplice. Un mensaje en visto. Una fotografía guardada en un cajón. Detrás de toda buena historia está el amor. Ya sea propio, no correspondido, filial o romántico, el amor es el hilo conductor de nuestras vidas.
Es un sentimiento tan fuerte que su falta o abundancia son capaces de inspirarnos a tomar acción, vencer nuestros miedos o escribir sobre ello.
Del amor nacen los poemas, las aventuras y los grandes romances literarios. Además, como un sentimiento universal, es una puerta común para captar el interés de los lectores.
El corazón de la historia: el tema del amor
En la literatura, encontramos un uso constante del amor como tema principal o como subtrama, pero no siempre abordado de la misma manera. A veces, el amor puede ser trágico hasta la muerte, como en Romeo y Julieta.
"Y cuando muera, convierte tú cada trozo de su cuerpo en una estrella relumbrante..." — William Shakespeare, Romeo y Julieta
A veces, el amor lo puede todo. Mover montañas, alcanzar horizontes, o, en el caso de Jamie y Claire de Outlander, incluso viajar en el tiempo.
El amor puede florecer en las condiciones más adversas, como el de Katniss y Peeta en Los juegos del hambre, o encontrar la chispa en momentos cotidianos como en Como agua para chocolate. Y ya en esa misma comparación encontramos un roce, entre el amor que acompaña y el que apasiona.
"En ese momento comprendió perfectamente lo que debe sentir la masa de un buñuelo al entrar en contacto con el aceite hirviendo." — Laura Esquivel, Como agua para chocolate
Independientemente de su origen o condición, el amor es fundamental para la construcción de tramas y personajes como veremos más adelante.
El amor como chispa narrativa
Dentro del amor encontramos el deseo, la entrega, el rencor, el anhelo y un sinnúmero de emociones poderosas de las que podemos tirar para darle vida a nuestras historias y los personajes que habitan en ella.
Incluso, podemos construir líneas argumentales basándonos exclusivamente en el arco de un personaje que busca, encuentra, pierde o mantiene el amor.
Por ejemplo, imagina el típico cuento de hadas o comedia romántica: dos personajes se conocen, atraviesan una serie de situaciones que los hace enamorarse, se enfrentan a conflictos, confiesan sus sentimientos, y finalmente logran estar juntos.
El deseo de estos personajes es claro y lo vemos desarrollarse escena tras otra. Incluso en historias cuyo tema principal no es el amor, muchas veces aparece como subtrama para enriquecer y complementar el arco de los personajes.
Cómo escribir sobre el amor en cualquier tipo de historia
Lo primero es recordar que el uso del amor no está reservado exclusivamente para la literatura romántica. Puede existir en mayor o menor medida en cualquier tipo de historia, ya sea como un deseo para impulsar al protagonista o como un trasfondo emocional que invite a la introspección.
Las relaciones, por ejemplo, nos hacen enfrentarnos a nuestros traumas, carencias y formas de ser. Trasladado a las historias, las relaciones —impulsadas por el enamoramiento— nos permiten explorar la psicología del personaje y ponerlo a prueba.
Una buena forma de encontrar un deseo para nuestro personaje es pensar en lo que ama. ¿Por quién o qué se sacrificaría el protagonista? Quizás atravesaría una jungla por conseguir el extracto de una flor capaz de salvar la vida de su hermano. O quizás se atrevería a tocar la puerta y pedir perdón con tal de recuperar un amor perdido.
Pero no olvides que el amor no es invencible. A veces las circunstancias pueden más, y eso también es valioso a nivel literario. Un claro ejemplo es Gente normal de Sally Rooney, donde los personajes se rinden constantemente ante las pruebas del amor.
"Es curioso, las decisiones que tomas porque te gusta alguien, dijo, y luego toda tu vida es distinta." — Sally Rooney, Gente normal
Tome la forma que tome, el amor siempre será una herramienta imprescindible para el escritor.
Para explorar cómo la identidad y el amor se entrelazan en la ficción, lee Escribir la identidad: espejos, deseos y búsquedas.